Higiene de manos


Sistemas de higiene para que la salud comience en sus manos. La higiene de manos y la desinfección son dos pilares fundamentales para el control de infecciones, se necesitan medidas adicionales para combatir la amenaza siempre presente de las infecciones nosocomiales. Con estos hábitos se mejora la recuperación del paciente y también se reducen el número de días de estancia adicional, el cost0 de atención y el uso de antibióticos.

Mantener el entorno del paciente libre de patógenos y maximizar la protección del paciente a través de superficies anti-microbiales es crear lineas adicionales de defensa que fortalecen los inmuebles y al personal dedicado a la salud.

¿POR QUÉ?

Miles de personas mueren diariamente en todo el mundo a causa de infecciones contraídas mientras reciben atención sanitaria.

Las manos son la principal vía de transmisión de gérmenes durante la atención sanitaria.

La higiene de las manos es la medida más importante para evitar la transmisión de gérmenes perjudiciales y evitar las infecciones asociadas a la atención sanitaria.

¿QUIÉN?

Todo profesional o dispensador de servicios de atención sanitaria, o cualquier persona que participe directa o indirectamente en la atención a un paciente, debe mantener la higiene de sus manos y saber cómo hacerlo correctamente en el momento adecuado.

¿CÓMO?

Limpie sus manos frotándolas con un desinfectante a base de alcohol, como medio habitual preferente para desinfectar las manos cuando éstas no estén visiblemente sucias.

Es más rápido, más eficaz y mejor tolerado por las manos que lavarlas con agua y jabón.

Lávese las manos con agua y jabón cuando estén visiblemente sucias, manchadas de sangre u otros fluidos corporales, o después de usar el inodoro.

Cuando se sospeche o se tenga constancia de haber estado expuesto a patógenos que liberan esporas, y en particular a brotes de Clostridium difficile, el método preferible consistirá en lavarse las manos con agua y jabón.